La propuesta plantea un recorrido atmosférico que articula el pabellón con el paisaje del parque, estableciendo una secuencia de espacios destinados a la contemplación y al encuentro con los árboles. A través de una alternancia entre espacios abiertos y cerrados, el proyecto configura distintos miradores y puntos de pausa que permiten descubrir el entorno desde múltiples perspectivas.
El recorrido incorpora plataformas elevadas y recorridos posados sobre el terreno, generando una relación cambiante con el paisaje, tanto en su proximidad como en su lejanía. Esta condición permite al usuario experimentar diferentes escalas de percepción y establecer una interacción más sensible con el entorno natural.
De esta manera, el pabellón se concibe no solo como un espacio de permanencia, sino como una experiencia espacial construida a través del recorrido, donde la contemplación, el descanso y la conexión con el paisaje se convierten en los principales elementos de la propuesta.